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Interes General
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MÚSICA HIPOACÚSICA, BOMBAS, BALAS Y CORRIDAS
FERNET CINZANO COSQUÍN ROCK 2004
2004-02-11
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María Julia Prati
juliaprati@yahoo.com.ar
juliaprati@hotmail.com
Son estas algunas impresiones de una coscoína amante del rock y con unos años de escuela de comunicación social en la mochila.... Parto de esas dos premisas para no repetir lo que ya sabemos que pasó este año en el mencionado evento. Propongo mirarlo y sentirlo desde una perspectiva en amplio abanico que se extienda más allá de lo puramente mediático y anecdotario. Y sería interesante también suscitar opiniones, debates e intercambios un poco más profundos.
Se puede empezar con una alusión bruja a los números pares ¿?. Claro, en el 2001 fue todo tranquilo, libre y abierto, poca gente.... Cierto y obvio es que, entrar a la plaza costaba un dinero, pero el espíritu del Cosquín festivalero permaneció, al dejar transitar por la calle San Martín y sólo abonar $2 y ver desde allí. No supe de ningún “spaguetti incidente” durante el festival del año 2003, todo paz y amor. El otro artículo detalla lo sucedido en el año 2002, (es más, redactado en la madrugada de cuando comenzó la agitación); su título lo denota, ni hablar. Y otro tanto para el actual, 2004.
Luego de las aclaraciones de las pitonisas, mejor no hablar de ciertas cosas..... Contradigamos por una vez a Luca y hablemos de todo. El tema del ghetto, ya se sabe, una encerrona no apta para claustrofóbicos donde para sobrevivir, amén de los pogos y la emoción, había que tener dinero suficiente para bancarse todas esas horas de colas y de esperas por el ídolo preferido. Entrar previo cacheo, y bueno, precios exorbitantes que el miembro del ghetto estuvo obligado a pagar para saciar el hambre, la sed y otros vicios... Y lo peor de lo peor, la bomba, los gases, las balas y las ganas de escuchar al baluarte mayor del rock nació mal, según sus palabras, ocurrieron esta vez, oh casualidad, puertas adentro del ghetto. No se trataba de “los revoltosos, vivillos, caraduras que querían entrar sin pagar” y agitaron las vallas, pasados de vuelta desde afuera, como en el 2002. Aunque esto no se descartó tampoco este año; nunca faltan los que “merodean en las inmediaciones”, quizas son más, son los que recorrieron los caminos a Katmandú....
Entonces, la franca estafa la sufrieron las personas que pagaron su entrada esa noche, y las anteriores. En las cuales, aunque no tanto para abandonar el escenario, también se quejaron por el sonido, músicos de la talla de Gustavo Cordera, Germán Daffunchio y se la bancaron estoicamente, queja mediante también, Fito y Pappo, por decir algunos. En vez de un rock hubo un ring, entre organizadores y músicos, y el público quedó nock’out. Y como es de acostumbrar, los que tienen “el power”, concomitan entre sí. Desde el intendente hasta los “empresarios del rock”, a los cuales bien podría Cosquín echar: con un Palazzo al Perro. Y yo que creía que el Perro era Palazzo en una suerte de esquizofrenia, y encima venían de a dos, mirá vos. Pero como decía, nunca se sabe lo que puede llegar a hacer el pueblo de Cosquín.... porque si la Argentina está anestesiada, Cosquín ya está en coma 4 vegetativo total. Y no tanto, dado que de si molestar y de hacer dinero fácil se trata, el dos de oro es chico.
El gran asunto que reclama narices e inútiles baldes de agua en todo el pueblo, es aquél relacionado con los emuntorios de todo ser vivo que se precie de tal. Se estiman ya, en total, 82 mil almas dentro del ghetto en las 4 noches juntas. Sin contar las almas que pululaban en los alrededores y poblaron Cosquín, ni bien terminado el festival de folklore. Cabe destacar, que esto de las almas es muy poético, ya que son personas con cuerpo y todo que precisan deshacerse, como cualquiera de nosotros en nuestras casas, de lo que ingerimos. Quiero denunciar la falta de cerebro, o el poco cerebro retorcido de las autoridades, tanto de los Perros que levantaron dinero a montones, y quienes les permiten todo en pos de unas migajas de ese dinero, el municipio, tanto el actual como el anterior intendente. ¿Por qué?. Bien. Cada año se convoca más gente, ya es el festival de rock más importante del país. Desde el primer año estos señores nos metieron el perro policía y nos arrancaron las butacas de la Plaza. ¿Qué hizo Cosquín, en general? Quedarse en la casa, escuchando chusmeríos, diciendo que plata quedaba, entonces qué importa que saquen las sillas, qué importa que los trituren a balazos de goma, son todos drogadictos, loquitos, tené cuidado, son unos mugrientos, pero dejan plata, son educaditos, que me pisen. Y los pocos que salimos ahí, en la Asamblea, para que no masacren a los pibes y por la libre circulación, habros pasado desapercibidos? Cada año se convoca más gente y, lisa y llanamente, no hay lugar donde recibirla con un mínimo de dignidad. ¿Habrán sido más de cien mil quienes vinieron al Cosquín Rock? Entre los que entraron las cuatro noches al ghetto, y todos los demás, ocuparon casas, departamentos, campings, patios, parques y paseos, balnearios y calles. Y los amables lugareños no les cobraron la respiración porque el oxígeno todavía no cotiza en bolsa, y si ya cotiza, como es habitual, Cosquín todavía no se entera.... Muy pocos bañitos químicos, peores que los de los colectivos de larga distancia y, ojo, rigurosos cincuenta centavos su uso, si aguantás en la hilera.... Un desquicio total. Tan poco baño para tanta gente. Y las calles son públicas, para cualquier tipo de necesidad. Y ahí salen culpando a los “rockeros”, gente que vino de todo el país. Y las cinco estrellas se las ganó el Hotel Plaza San Martín, cuyos monumentos a los próceres acunaron sueños, bebidas, humos particulares, suplementos y banderas políticas, juntadas de firmas, artesanías varias, y claro, deshechos corporales. Y critico nada más que a los organizadores. Ya que los rockeros, a no ser que los provoquen por un lado, o que se alteren mal solitos, sólo les interesa hacer de las suyas entre el Ghetto y Katmandú. Aclaro algo sobre los rebeldes. Son pocos y terminan arrastrando al resto de la gente inocente en corridas con la policía, la cual se especializa en tirar sus balas no importe a qué o quién, en vez de arrestar solamente a las visibles cabecillas de los “desmanes, disturbios y/o incidentes”, como adoran llamar. Y sí, vuelan botellas, se escuchan tiros, se arman fogatas, se escuchan tiros, y todo se desarrolla como una batalla campal. Y si en el 2002 Cosquín fue Afganistán, con la gruesa diferencia que los chicos no estaban tan armados ni protegidos como las el ejército del norte, en el 2004 quedaron los resabios de Sadam..... Y suerte que la policía sólo dispersó cuando todo estaba cerca de la revolución en la Prospéro Molina sin el comandante Say No More.... Y vaya que fueron buenos y recatados los estafados del domingo a la madrugada, o les ganó el cansancio, porque si hubieran sido tan salvajes como se los pinta, salía cierta la versión de que ardía Cosquín..... Como esa bola que empezaron a hacer correr los medios nacionales, TN, por ejemplo, sobre que existía la posibilidad de suspender el recital piojoso del domingo..... entonces Cosquín se desintegraba....
Y ahora hay cuarteto, anteayer folklore, ayer rock y el próximo fin de semana corsos; en definitiva “Todo el año es carnaval”. Con el rock, quién sabe, puede que el Perro busque otra cucha. Será cuestión de escuchar los cds de Charly, haber asistido a magníficos recitales pasados y presentes en otro lado. Tal es el caso de haberlo encontrado entre las momias de keops, con su orquesta sinfónica y todo su talento. El cual no pudo desplegar, con las ganas, energía y “normalidad” que acarreaba en Cosquín, pues esta vez, la banda no pudo seguir tocando porque no hubo con qué. Recuerdo ver por la tv local la noche que Charly cayó al escenario parodiando literalmente “Estaba en llamas cuando me acosté”. hizo esperar casi una hora bajo la lluvia a sus seguidores, entre las 5 y 6 de la mañana, y se escuchaban tiros.... Y ahora fue el perro quien se encargó de no llevar las pantuflas.... El can dirá que hasta Céline Dion se quedó sin retorno en los grammy.... Tanto que Charly le pedía a Celeste Cid que lo asesine, terminó cayendo en las fauces del lobo.
El rock es básica transgresión a las normas vigentes, es revolución, es un cocktail que no se mezcla solo. El rock nacional también se vivió en los caminos a Katmandú, con La Renga desde los altoparlantes de negocios y de los efímeros boliches que se metamorfosearon de peña a pub. En los seguidores de esas bandas no muy conocidas, vale decir Callejeros, hermanos de sangre, etc, el aquí y ahora, de origen platense como los de la Cofradía de la Flor Solar. Se vivió en cada radio, cassette o cd ubicado en campings y balnearios, donde se escuchaban Los Redondos de Ricotta en sus placas en stereo: la mosca y la sopa, los corderos atados, oktubres, momos samplers, gulp, etc. Con ese canto cómplice entre todos, aflorando la auténtica mística cuyos líderes han suspendido la función, pero habitan en el corazón. Esperanza porque están vivos y siguen haciendo música, no son Luca, Federico ni Miguel, mitos entre las nubes, están en la tierra y sueño con Luis María, muerto cuando me decía, cada día veo menos, creo, menos mal..... Y creo que todo es parte de la misma Argentina, donde aumentó la mortalidad infantil, sigue habiendo poco trabajo por poco dinero, y la deuda externa ataca por todos los flancos, y el flagelo de la delincuencia, hija de la misma barbarie y la mafia organizada sigue extendiendo sus redes, desde arriba para abajo.... Los caminos a Katmandú serán, ¿un fiel escapismo cuan plan de evasión, u otro cristal desde dónde mirarnos y hacia dónde proyectarnos?..... pero si en vez de ensañarnos con los efectos, escudriñáramos en las causas, otro gallo cantaría.... o tal vez, otro perro ladraría, y ya que estamos, otro gato maullaría.
Invito a continuar el debate, Saturno dame un turno. Verte feliz no es nada, es sólo un rocanrol del país, es todo lo que hacemos por tí. Mariposa Pontiac que va a ser de mi?.
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